Cuando alguien está por construir o remodelar, la primera pregunta suele ser: ¿realmente necesito un arquitecto? La segunda: ¿cómo sé si el que voy a contratar es el adecuado? Este artículo responde ambas preguntas con honestidad, sin rodeos.

¿Para qué sirve un arquitecto realmente?

Un arquitecto en Quito no solo dibuja planos. Su trabajo es traducir tu forma de vivir en un espacio que funcione, que se vea bien y que dure. Eso implica:

  • Analizar tu terreno y sus condiciones (topografía, orientación solar, vientos, riesgo sísmico)
  • Diseñar una distribución eficiente que aproveche cada metro cuadrado
  • Coordinar los cálculos estructurales, eléctricos e hidráulicos
  • Gestionar los permisos municipales y la aprobación del proyecto
  • Supervisar que la obra se construya según lo diseñado
  • Resolver los problemas que siempre aparecen durante la construcción

Sin esta coordinación, lo más probable es que termines con una casa que “más o menos funciona” pero que en cinco años ya te quedó pequeña, tiene goteras o necesita una reforma que costará más de lo que hubiera costado hacerlo bien desde el principio.

¿Cuánto cuesta un arquitecto en Quito?

Los honorarios de un arquitecto en Ecuador se calculan generalmente como un porcentaje del costo total de la obra. El rango habitual es:

  • Diseño arquitectónico: 3% – 6% del costo de obra
  • Supervisión de obra: 3% – 6% adicional
  • Servicio completo (diseño + supervisión): 8% – 15% del total

En una casa de $120.000, los honorarios profesionales completos estarían entre $9.600 y $18.000. Es una inversión que, bien ejecutada, evita pérdidas de 2 a 3 veces ese valor por errores de construcción, desperdicio de material o problemas estructurales no detectados a tiempo.

5 preguntas para elegir el arquitecto correcto

1. ¿Tiene proyectos terminados que puedas ver?

Los renders pueden ser de cualquiera. Lo que importa es ver una obra terminada, hablar con los propietarios si es posible. Un buen arquitecto tiene referencias vivas, no solo imágenes.

2. ¿Escucha antes de proponer?

El primer encuentro debería ser mayoritariamente escucha. Un profesional que te habla de su trayectoria durante 30 minutos antes de preguntarte cómo vive tu familia no está pensando en tu proyecto, está vendiendo el suyo.

3. ¿Es claro en los costos desde el principio?

Los presupuestos que “después se afinarán” son una señal de alerta. Un buen arquitecto puede darte rangos realistas desde la primera conversación, basados en proyectos similares que ya ha ejecutado.

4. ¿Tiene experiencia en la zona donde vas a construir?

Quito tiene zonas muy distintas: la altitud, el tipo de suelo y las normas municipales varían entre el norte, el sur, los valles y el centro histórico. Un arquitecto con proyectos en la misma zona conoce los problemas locales y las soluciones que funcionan.

5. ¿Trabaja con un equipo o solo?

Para proyectos medianos y grandes, un arquitecto necesita apoyo: calculistas, dibujantes, supervisores. Un estudio con equipo propio puede asumir más responsabilidad y garantizar mejor continuidad del proyecto, especialmente si dura más de un año.

La experiencia marca la diferencia

En el Estudio Hernán Irigoyen llevamos más de 40 años trabajando en Quito y en Ecuador. Hemos desarrollado proyectos residenciales como GAIA, TEHIA, ALKYMIA, REMI, NEREA y AURA, con más de $10 millones en obra ejecutada y decenas de familias que hoy viven en casas que diseñamos juntos.

Si estás en la fase de decidir si construir, remodelar o comprar vivienda en Quito, cuéntanos tu proyecto. La primera consulta es sin compromiso y te ayudamos a entender qué opciones tienes.

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